Cómo elegir el mejor plan de pensiones

Jubilados

Se viene hablando y mucho de la sostenibilidad a largo plazo de nuestro sistema de Seguridad Social y por tanto de nuestras futuras jubilaciones. Es un tema recurrente al que se acude en épocas de crisis y sobre todo de enfrentamientos políticos, acostumbrados como están éstos en usar el futuro como arma política para ganar votos.

Aún así, la situación actual de nuestro país apunta a la clara necesidad de un ahorro complementario para asegurarnos nuestra jubilación, a la casi obligación de pensar en construir nuestro propio sistema de ahorro privado para evitar una posible sorpresa futura. Los datos del INE así parecen indicarlo cuando nos dicen que de aquí a 10 años habrá 6 personas inactivas de cada 10 en edad para trabajar y una población cada vez más vieja lo que conlleva un cada vez mayor número de pensionistas, crecimiento inverso al de los ingresos de la Seguridad Social.

Ahorrar no debería ser una opción. Debería ser algo que poco a poco fueramos inculcando en nuestra mentalidad social, como cualquier otra obligación. Planificación porque cada día que pasa el presente complica más nuestro futuro.

¿Qué pasos debemos dar si al fin nos convencemos de que debemos ahorrar y comenzar a buscar cuál es nuestra mejor opción?

  1. Deberíamos tener claro cuánto queremos ahorrar y en qué plazo. Y, sobre todo, saber por qué y para qué queremos hacerlo.
  2. Estudiar detenidamente el mercado, sin prisas, analizar los productos que nos ofrecen sin caer en regalos inmediatos (son ahorros a largo plazo), y estudiar su evolución pasada en cuanto a rentabilidad y años que lleva operando ese producto en el mercado.
  3. Negociar las comisiones y gastos que llevará el producto y posteriormente hacer un seguimiento continuo (al menos mensual) de la evolución de ese producto.

Es importante que, si no tenemos los conocimientos financieros necesarios, deleguemos en un profesional que nos pueda aconsejar. Estamos “jugando” con nuestra jubilación y por tanto, es importante que nuestro producto esté bien gestionado y que la elección sea lo más certera posible.

¿En cuanto a la edad, qué producto puede ser mejor?

A largo plazo suele decirse que en Bolsa siempre se gana. Es relativo, por supuesto, porque hay que saber elegir el momento de entrada, pero es cierto que las mayores rentabilidad se obtienen en este mercado. No obstante, eso depende del perfil de riesgo inversor del ahorrador.

Suelen dividirse a los ahorradores en cuatro grupos:

  1. Menores de 35 años. La inversión debería ser más agresiva. En líneas generales, mientras más tiempo se vaya a estar ahorrando, más riesgo debe correrse por la razón esgrimida antes. A muy largo plazo, los productos indexados a la Bolsa suelen ser lo más rentables.
  2. Entre 35 y 45 años: los expertos afirman que ésta es la mejor edad para comenzar a ahorrar de cara a la jubilación. Se suele aconsejar que lo que se invierta se haga en un producto que se base en alrededor de un 60% en renta variable, y en un 40% en renta fija (la más segura).
  3. Entre 45 y 55 años: el perfil debería ir apuntando hacia un 50-50 como combinación entre la renta fija y la variable, con tendencia mayor a la parte asegurada.
  4. A partir de 55 años el perfil debe ser claramente conservador. A ese plazo es mejor no arriesgar y buscar productos garantizados que aunque ofrecen menor rentabilidad nos avalan nuestra jubilación y hacerlo bien en planes de renta fija a corto plazo o bien en planes de previsiones asegurados.

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